La relación cada vez más estrecha entre el mundo de las apuestas y el deporte ha encendido las alarmas en los últimos días en Estados Unidos, donde escándalos como el que ha salpicado como presunta víctima a Shohei Ohtani en la MLB o la investigación en torno a Jontay Porter en la NBA ilustraron lo preocupantemente difusa que parece la frontera entre las apuestas y la competición.
La Corte Suprema de EE.UU. en mayo de 2018 anuló una ley federal que prohibía las apuestas en fútbol, baloncesto, béisbol y otros deportes en la mayoría de los estados. Desde entonces, se han abierto casas de apuestas en estadios de todo el país en los principales deportes profesionales de EE.UU.
USA Today informó el mes pasado que los jugadores de béisbol habían recibido amenazas relacionadas con las apuestas.
“Cualquier amenaza que reciba un jugador de cualquier fuente sobre cualquier tema es una cuestión que nos preocupa y que tomamos muy en serio en términos de nuestra operación de seguridad central y las personas regionales que empleamos con cada club”, dijo Manfred a la Asociación de Escritores de Béisbol de América.
Según la Asociación de Apuestas de EU (AGA, por sus siglas en inglés), se pueden hacer apuestas deportivas de forma legal en 38 estados y el Distrito de Columbia y el negocio es absolutamente mastodóntico: casi 120,000 millones de dólares se apostaron en 2023, lo que supuso un 27.8% de incremento respecto a 2022.
Ese gigantesco volumen podría ser aún mayor si incluyera a los dos estados más poblados de EU, California y Texas, en los que por ahora no son legales esas apuestas. También se encuentra fuera Georgia, uno de los diez estados con más habitantes del país de las barras y estrellas.
Los incentivos económicos son obviamente evidentes para las ligas, pero su relación cada vez más cercana con las apuestas no solo puede afectar a la pureza de la competición y levantar sospechas sobre el deporte en sí sino que también puede estimular efectos muy perjudiciales y peligrosos a escala social (adicciones al juego, problemas de salud mental, actividad criminal etc.).
En este sentido, gran parte de esos debates en torno a las apuestas deportivas ha salido estos días a la luz con noticias que han afectado a la MLB y la NBA.
La MLB debería estar viviendo esta semana con enorme expectación el “opening day” del jueves 28 de marzo con el que dará el pistoletazo de salida a su temporada 2024.